Harakiri
Fotografía de
Irma Pinto, tomada de: www.flickr.com/photos/27511391@N03/4271853512
Abruma el cuerpo
inmenso del silencio
y hiere más que el dardo en la palabra,
que el eco que retumba desde el fuego
o el golpe que procede de la bala.
y hiere más que el dardo en la palabra,
que el eco que retumba desde el fuego
o el golpe que procede de la bala.
Por eso en una esquina
nos sorprende
la sombra que proyecta la desgracia,
o el trueno que deriva de la bomba
trasciende las paredes de la casa.
la sombra que proyecta la desgracia,
o el trueno que deriva de la bomba
trasciende las paredes de la casa.
Silencio: los
principios se disuelven
y queda sólo el caos que nos traga
por los cañones con que escupe y hiere
y queda sólo el caos que nos traga
por los cañones con que escupe y hiere
cuando el dinero en su
festín promueve
el saciar apetitos con desgracias...
La voz no salva, porque teme y calla.
el saciar apetitos con desgracias...
La voz no salva, porque teme y calla.
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