martes, 6 de diciembre de 2016

Harakiri



Fotografía de Irma Pinto, tomada de: www.flickr.com/photos/27511391@N03/4271853512

Abruma el cuerpo inmenso del silencio
y hiere más que el dardo en la palabra,
que el eco que retumba desde el fuego
o el golpe que procede de la bala.

Por eso en una esquina nos sorprende
la sombra que proyecta la desgracia,
o el trueno que deriva de la bomba
trasciende las paredes de la casa.

Silencio: los principios se disuelven
y queda sólo el caos que nos traga
por los cañones con que escupe y hiere

cuando el dinero en su festín promueve
el saciar apetitos con desgracias...
La voz no salva, porque teme y calla.

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