domingo, 16 de octubre de 2016

Dilución


        Un ‘cuentococo’ de
Maria Isabel Moreno Mercader
     -Hecho poema y titulado-




Es preferible dejar de echarnos la culpa
y comenzar a echarnos de menos…
Las heridas duelen cuando se causan
y escuecen mientras se curan;
pero con el tiempo viene el olvido
-la mejor terapia para las lesiones-:
nos enseña a mirar las cicatrices
con cariño, y esbozando sonrisas
al referir cómo nos las causamos.
Eso sucede con las que tengo en la cara:
las que me causé de niño
mientras luchaba con monstruos
que yo mismo creé
y acontece con las que tengo adentro:
las que me hicieron los monstruos
que yo mismo creí…
Reconocer el origen atenúa la zozobra
aunque no redima la pena…

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